"...Hay veces, que mi ser se cubre de oscuridad, y desearía escapar, muy lejos, a donde nadie me encuentre, y mi alma, pese al dolor, alcanza a guiar, si acaso, a mi mano izquierda..."

Like

sábado, 24 de septiembre de 2011

Es Grande el Cielo y Arriba Siembran Mundos.

Brindis.

Seré Breve, sin embargo, como el tiempo es elástico, ustedes tendrán que oírme durante ciento ochenta largos segundos. 

Vivimos no sólo el fin de un siglo, ¿Qué nacerá del derrumbe de las ideologías? ¿Amanece una era de concordia universal y de libertad para todos o regresarán las ideologías tribales y los fanatismos religiosos, con su cauda de discordias y tiranías? Las poderosas democracias, que han conquistado la abundancia en la libertad, ¿serán menos egoístas y más comprensivas con las naciones desposeídas? ¿Aprenderán éstas a desconfiar de los doctrinarios violentos que las han llevado al fracaso? En esta parte del mundo que es la mía, América Latina y Especialmente México, mi patria: ¿Alcanzaremos al fin la verdadera modernidad, que no es únicamente democracia política, prosperidad económica y justicia social, sino reconciliación con nuestra tradición y con nosotros mismos?

Imposible saberlo. El pasado reciente nos enseña que nadie tiene las llaves de la historia. El siglo se cierra con muchas interrogaciones. Algo sabemos, sin embargo; la vida en nuestro planeta corre graves riesgos. Nuestro irreflexivo culto al progreso y los avances mismos de nuestra lucha por dominar a la naturaleza se han convertido en una carrera suicida. En el momento en que comenzamos a descifrar los secretos de las galaxias y las partículas atómicas, los enigmas de la biología molecular y los del origen de la vida, hemos herido a la naturaleza en su centro. Por esto, cualesquiera que sean las formas de organización política y social que adopten las naciones, la cuestión más inmediata y apremiante es la supervivencia del medio natural. Defender a la naturaleza es defender a los hombres.

Al finalizar el siglo, hemos descubierto que somos parte de un inmenso sistema -o conjunto de sistemas- que va de las plantas y los animales a las células, las moléculas, los átomos y las estrellas. Somos un eslabón de “la cadena del ser”, como llamaban los antiguos filósofos al universo. Uno de los gestos más antiguos del hombre -un gesto que desde el comienzo repetimos diariamente- es alzar la cabeza y contemplar, con asombro, el cielo estrellado. Casi siempre esa contemplación termina con un sentimiento de fraternidad con el universo. Hace años, una noche en el campo mientras contemplaba un cielo puro y rico de estrellas, oí entre las hierbas oscuras el son metálico de los élitros de un grillo. Había una extraña correspondencia entre la palpitación nocturna del firmamento y la musiquilla del insecto. Escribí estas líneas:

jueves, 1 de septiembre de 2011

NOVA-GEN ALPHA. En el Vertedero II, Miker.

“Biiiiiip........ Biiiiiip.......Biiiiiip”...

El sonido de mi tarjeta me hizo despertar.... primero un resplandor taladró mis ojos, la broca me llegó hasta el cerebro. Como pude me senté, chequé la pantalla; mi jefe. Modo audio, el último informe indicaba que el pathfinder había emitido una alarma, balbucee una explicación, le oí despotricar unos 5 minutos, quizá más, intenté ponerme de pie, y la mordida en la pantorrilla ardió, -me mordió una rata ciega...-, musité, y el parloteo cesó. -¿Un khuoglutz, estás seguro...?-, -Sí, uno de esos, arde bastante...-. Creo que una demanda por riesgo de trabajo aplacó su ánimo, las instrucciones fueron precisas, el Recolector no llegaría a este lado del satélite hasta que saliera el sol, en unas 46 horas, en el depósito había una cápsula médica de emergencia, quizá el veneno no les hiciera efecto a los k... a las ratas, pero quizá a mí sí, lo primero era un lavado gástrico y un enema (¿Quién hijo de m...mil demonios inventó eso...?).

la cápsula contenía un cóctel proteico para limpiar y sanar la herida, pesaba, estaba hecha para que, en casos graves, una persona pudiera entrar cómodamente y sumergirse en el cóctel, excelente, sólo que el idiota que la diseñó olvidó ponerle ruedas... afortunadamente el remolcador de emergencia tuvo la suficiente energía para moverla.

Me acomodé en un sillón y me hice los respectivos lavados. No, un maldito enema no es para nada agradable, ¿Saben?, creo que nunca me había sentido tan ultrajado en toda mi vida. Un terrible ardor durante el lavado gástrico me recordó que no había comido nada... ¿A qué sabrán las ratas?, pensé, las nauseas me invadieron al momento, había unos emparedados de... algo en el frigo, los comí mientras sumergía mi pierna en la cápsula, un ardor que me hizo gritar al principio fue sustituido paulatinamente por una agradable sensación, la espalda molestaba un poco, así que mezcle un poco del coctel opioide, me sentí mareado, pero muy feliz por un buen rato.

Un pinchazo en el pulgar, rastros ligeros de veneno "alerta mínima", decía el scanner de la cápsula, y un material "inclasificable" en cantidad "no preocupante", "Ácido úrico alto" (el tipo que programó esto debe de estar escribiendo novelas hoy día).

Quedaban suficientes rastros de whisky como para bajarme los emparedados, estaba comenzando a amodorrarme cuando el enema surtió efecto y me lancé cual saeta al inodoro. Por un momento la pantorrilla no fue lo que más ardió en mi cuerpo, mi vista se nubló y todo me dio vueltas, como pude accioné el bidé, me subí los pantalones y trastabillé hasta la cama, y de nuevo se me hizo de noche.

¿Recuerdan esa época cuando su madre iba a despertarlos una y otra vez, pero ustedes no reaccionaban hasta que de reojo veían la hora y faltaban 5 minutos para que fuera demasiado tarde...?. Hacía mucho que algo no me despertaba tan abruptamente, al girarme, dormido, mi rostro quedó de frente al de... "ella"...

Me incorporé en un movimiento, sólo para que mi pierna lastimada falseara y me fuera de espaldas, me levanté como pude, me hundí en el sillón, el shock inicial tardó en disiparse, las palabras de mi padre vinieron a mí -"hijo, no te quedes ahí parado como idiota, ¿Qué tanto piensas?"-, reacción natural en mí, mientras mentalmente repasaba los hechos de la "noche" anterior una y otra vez, la cordura volvió a mí y poco a poco traté de someter todo al escrutinio de la razón.

Hundí de nuevo mi pierna lastimada en la cápsula médica, y empecé a pensar más claramente.

"Era, y es, Imposible". 

Origami o Papiroflexia.

"Para el Origami 'las tijeras son tabú', 'la pintura se debe evitar' y 'la utilización del pegamento es impensable'. La forma pura, lograda solamente mediante el plegado, debe responder de sí misma. No existe otro elemento de configuración que el material en su estructura, dibujo o color. Así los maestros japoneses crearon las nuevas normas para el origami moderno".

En cada una de las figuras, se ha usado únicamente una hoja de papel, sin cortar ni añadir alguna otra cosa.

 Flores.

Flowers.

Fiori.


 Mariposa.

Butterfly,

Farfalla.